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domingo, 21 de marzo de 2010

Sabiñán: Maldonado la ha clavado


Hoy tocaba andada organizada por los Comuneros en la comarca de Calatayud. En Sabiñán para más señas. De vez en cuando retomamos esto, para no romper la predicción Alonso: andar andan muchos... Allá fuimos Fernando, Juancho y Luis a eso de las 6.45 con nuestras mochilas, botas, móviles de chichinabo (sic), chubasqueros y capas que la cosa, decían, pintaba a lluvia. Salvo Maldonado que anunciaba agua cuando ya no se podia aguar la fiesta.
En la salida, encontramos esta vez una esplendida representación de ese Morata de nuestros amores. Bien. Un cielo algo encapotado, una temperatura esplendida y una traca; todo lo necesario para salir pitando a las 8.30 cuesta arriba hacia el símbolo de Sabiñán/Saviñan: su monumental y singular enebro. Ni decir que el amigo de Fernando rompió cinta y salió pitando: estrategia AL11EZ. Algo nos debió pasar porque salimos detrás como desesperados, rompiendo promedios y pechos cenefos. La cuestecita se las trae. Hay que dosificarse, al menos hasta alcanzar la senda marcada para ir al enebro, una vez abandonado el camino principal. Juancho, que al parecer está con una marcha más, nos va dejando. Debe dar fe del cartel del enebro a los justitos que van llegando. En el enebro (llegamos a las 9.15), unas fotos, recogemos algo de paisaje y cuesta abajo a Morés.
En esta zona coincidimos con Miguel de Maluenda con él vamos ya a hacer toda la marcha. Tras un escueto avituallamiento iniciamos un largo descenso para alcanzar sobre las 10 Morés. En el pabellón un bocadillo interruptus y a andar de nuevo.
Hay que coger la carretera hacia Purroy, para inmediatamente desviarse a la derecha hacia el monte. Subida, para coger una zona más llana en la que superamos por primera vez la vía del AVE.
En el siguiente avituallamiento, algo de longaniza y fruta, e iniciamos el camino hacia Paracuellos. Una subida que a Luis se le atraganta completamente. Sea la longaniza, sea lo que sea, algo no iba y nos fuimos quedando. Solidaridad que es de agradecer. No es en sí dura porque es bastante extendida, pero sumadas a las molestias causa estragos. Una vez alcanzado el puntalico, iniciamos un largo descenso para llegar a Paracuellos donde está el último avituallamiento. Ya queda poco: cuatro escasos kilómetros con Sabiñán al fondo. Pero siguien siendo una tortura.
A escasos 10 minutos antes de las 13h llegamos a Sabiñán y vamos buscando cervecitas que encontramos primero en el pabellón. Ha estado bien, salvo molestias de estómago y ampolla (y va la tercera seguida en el mismo sitio: alarma), los demás perfecto.
Con Miguel tomamos una cervecitas y vamos recomponiendo el ánimo, antes de comer. Esto ya se hace de rogar, pero al final damos cuentas de la caldereta de cordero y ensalada con más voluntad que entusiasmo. Y Juancho contento. Mirada al frente y objetivo en mente.
Ah!, la mañana perfecta: no llovió como pronosticó Maldonado (www.eltiempo.es). Lo clavó.
De los arrabales de la sierra de Vicort nos llega la frase del día: UNO NO VENDE LA TIERRA POR LA QUE CAMINA SU PUEBLO. Crazy Horse dixit. Pues eso. Que lo sepáis.
Calificación: calcetinada suave con via crucis (singular como el enebro).

PD. Como os habréis dado cuenta no aparece el track de la andada, para aprovechar mejor el juego que nos da el dominio cenefos.es, hemos creado una página donde estarán agrupados todos los tracks de las anadadas cenefas. Pulsa en la siguiente imagen:


domingo, 15 de noviembre de 2009

La Calcenada de otoño...

morata_de_jalon_senderismo_22

más fotos...              Tiempo efectivo: 4 horas 16 minutos
Tiempo total: 5 horas 8 minutos
La primavera-otoño que el cambio climático o las tormentas solares nos está regalando esta año nos hacía presagiar un excelente día para la calcenada de 2009. Con este ánimo partimos los cenefos desde Zaragoza a eso de las indecentes 6.15 de la mañana.
En dos coches con Juancho, Rafa, Ana, Fernando, Juan Carlos y Luis llegamos a eso de las 7.45, recien amanecido, a Calcena. Bello paraje para aquellos que no lo conozcan en el corazón arandino. ¡Lástima de carretera!. Un poco de cola para conseguir los dorsales, y menos para un chocolate o moscatel mañanero. En la entretenida, avistamos a Miguel y Carlos que han venido desde Nigüella para hacer la marcha con nosotros. Como hay que esperar bastante decidimos comenzar y reagruparnos en San Cristobal. Así que a eso de las 8.35 comenzamos a andar.
El primer tramo es exigente. Dejamos a nuestra espalda Calcena por una senda que comienza cruzando el río por la misma zona de aparcamiento. A la derecha unas paredes blanqueadas por los buitres, y al frente el monte que hay que subir. Prolongada y exigente, pronto se destacan Rafa y Fernando. En cola, Ana va poco a poco mermando fuerzas, así que decidimos dividir un poco más el grupo. Se llega a San Cristobal tras un desnivel de 400 m que hay que tomar con calma para no desgastarse. Allá nos esperan unos bocadillos de longaniza y panceta que resucitan al más pintado. Tras una espera aparece Ana, cual si hubiera coronado el Tourmalet tras sietes puertos de primera. Un poema. Admiramos el paisaje con el Moncayo (o mejor la Lobera) al fondo, fotos, recuperación y para adelante.
Todo para abajo incialmente por una pista que animamos con conversaciones varias: proyectos, posibles comidas y una curiosa teoría de Juan Carlos sobre la aceptación del cambio. En el siguiente avituallamiento ya nos alcanzan Miguel y Carlos y ahora toda una ligera subida que vamos haciendo a paso vivo. Las piernas responden y el día está esplendido para disfrutar de la andada. Enseguida llegamos al siguiente punto con fruta varia y una, de nuevo, maravillosa panorámica de la zona del Moncayo en la que se avistan las primeras nieves. Estamos aproximadamente en el km 9.5.
A partir de ahí, un descenso más o menos acusado que refrigeramos con bocadillo de jamón y, algunos, con un caldito, para enseguida llegar a la zona de la carretera.
Dejamos aquí constancia del atajo tramposo de algunos cenefos que pasan a cabeza. Son curvas varias que nos llevan a nuestro destino ansiado desde el principio: el barril de cerveza que nos espera a las puertas de Calcena. Tres cañitas, algún fruto seco reponen las 4 horitas de andada que hemos disfrutado. De allí a entregar dorsales, recoger camisetas y al coche para prepararnos para la comida.
En este caso la comida ha bajado de calidad con respecto al año pasado. Acabamos en un pis pas y coincidimos con un conocido de la gasolina. Colega de la Almunia al que mandamos un abrazo. Como el tema familia achucha un poco, levantamos el campamento a eso de las 14.30 para ir a tomar café a Nigüella donde nos despedimos de Miguel y Carlos. A partir de aquí, Rafa y Juan Carlos para Zaragoza, y el resto un rato en Morata y de nuevo a Zgz. Feliz día y feliz adios a la temporada de andadas populares. Salud para el que viene, compañeros. En nuestro recuerdo, y también en el teléfono (que no se lo ha querido perder), nuestro cenefo adoptivo que ya se recupera de su intervención y en breve no dudamos que volverá a discutir la calidad de nuestra bota, el paladar de nuestro vino y las exigencias de nuestros recorridos. Que así sea.
Calificaciones: paseo con chincheta al principio.

www.cenefos.es

lunes, 10 de agosto de 2009

The First and the Last. Calcenada 2009


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Distancia recorrida: 60,27 kilómetros

Altitud min: 742 metros, max: 1.493 metros
Desnivel acum. subiendo: 1.446 metros, bajando: 1.478 metros
Grado de dificultad: Difícil
Tiempo efectivo: 12 horas 8 minutos
Tiempo total: 14 horas un minuto

fotos...
Era un mito. Los cenefos habíamos oído hablar de la Calcenada de verano, una prueba hermosa por lo dura, como lo es el paisaje del somontano del Moncayo. Teníamos algunas referencias directas aunque algo confusas, además de la entrañable Calcenada de otoño en la que participamos, y decidimos probarnos. Eso sí, seleccionamos los 60 km que se ofrecían como alternativa a los 104, inalcanzables para nuestras perspectivas actuales: Calcena-Litago, una calcetinada de las gordas.

Alguno no llegamos en las mejores condiciones y las sensaciones previas no eran optimistas. Aun con todo, a las cuatro en el albergue estábamos Fernando, Juancho y Luis con su respectivo lío de mochilas, listos para salir y allá que fuimos acompañados de Javi que no quiso perderse la salida. El ambiente era el de una prueba deportiva más próxima a la competición que a una andada popular. Mucho profesional, muchas ganas de mejorar tiempos y nervios en la salida. Unos consejos de cajón antes de salir (no fumís y no tirís nada al suelo… y debemos decir que no todos lo cumplieron), una canción para relajar músculo y las 6 pm, según horario, salimos hacia Purujosa. Hermoso pueblo que ya casi se nos escapa de Aragón, enclavado en una zona privilegiada, pero dura, lo que hace tan comprensible la desbandada que hubo como el lento rebrote que hay. Allá, primer avituallamiento: Aquarius, agua, naranja y plátano. Una charladica con unos conocidos de Fernando que nos anuncian la pechada que nos viene encima y para arriba. Muy para arriba, camino de Soria. En breve entramos en el Parque Natural del Moncayo (recomendable, al menos lo que vimos) y afrontamos subidas duras. Son momentos de concentración y sudor, mucho sudor. Cuando llegamos arriba, nuevo avituallamiento: Aquarius a litros, agua, naranja y plátano (los frutos secos se los comieron los caballos). En este punto el camino se hace más amigable, camino de Borobia, ya en Soria, donde nos espera la cena (justo antes de llegar nos adelantan los primeros corredores que han salido a las 8 pm). Llegamos al pabellón de Borobia sobre las 10 pm, entre el alborozo de la gente del pueblo (cansada más bien de jalear a los muchos que llegaron antes). El chicken-in escueto. A puro de sumar bocadillos de jamón cocido con tomate, hicimos un amago de cena que apañamos con una naranja de postre, alguna cerveza y una llamada a la familia para confirmar que se habían hecho los primeros 20 km sin problemas y seguíamos adelante. Recogemos polares de las mochilas que mandamos a Borobia (mochila 1, información vital para Fernando que nunca llegó a entender bien esto de las mochilas, sus idas y venidas) y para adelante. Al salir, nos encontramos con un amigo de Zaragoza: el Cierzo. Y estaba para pocas bromas. La temperatura por debajo de 15ºC y el Cierzo alborotado no presagiaba nada bueno. Aguantando el frío nos fuimos al avituallamiento de Beratón (para los del chiste fácil: no vimos a Ton) por una zona de pastos, de buena pista y fácil de hacer. Llegamos sobre las 11:25 pm, acumulando dos avituallamientos de Aquarius, agua, naranja y plátano. Estábamos en el ecuador de la andada y, Cierzo aparte, las sensaciones eran buenas. Partimos para la Cueva de Ágreda, con un paisaje intuido más bonito, con multitud de sendas señalizadas y que adivinan un entrañable lugar para los amigos de la andada. En la Cueva sobre la 1:30 am, nos reciben los senderistas de Brea que se ocupan del avituallamiento (se obvia por concocido) y vimos un ejemplo palmario de un SNB importante (se apunta la terminología PO para estas visitas de Monsieur Masseau). Aturdidos salimos para la Aldehuela, siguiente punto de avituallamiento sólido.

Al salir del pueblo, Juancho enciende las alarmas: algo falla. Vamos a obviar detalles, pero si dejar constancia de la importancia de llevar un buen botiquín, del efecto lubricante y mágico de derivados siliconados, parafínicos, etc. Damos las gracias a Labocane que nos salvó la marcha. (Información para el cenefo caribeño: ya predijiste hace un año que esto podía suceder con este tipo de cremitas). Lubricados, seguimos un camino que se empina cada vez más, para llegar a la máxima altura (1500) que alcanzamos en la marcha. Nos adentramos ya en una zona que se adivina cada vez más hermosa y boscosa para llegar a la Aldehuela (kilómetro 40), tras un prolongado descenso sobre las 3:30 am. Avituallamiento y revise de mochilas. Nada especial. Bocadillos de jamón, Aquarius, naranja y plátano. Como el frío arrecia, también hay leche caliente con café o Cola-Cao. Descansamos un buen rato, acumulamos tema de conversación con rubia incluida y salimos ya convencidos de que podemos llegar. Ahora casi todo es cuesta abajo, aunque no pueda decirse que más fácil porque las bisagras fallan ya, y se acusa más al descender.

Abandonamos la provincia de Soria, para entrar de nuevo en la parte aragonesa del parque sobre las 5:20am. Esta zona, más llana y agradable es de una andada fácil. Alcanzamos el kilómetro 50 poco antes de San Martín de la Virgen del Moncayo, donde llegamos bien, sin excesivos problemas físicos y convencidos de que todo esta hecho. Craso error. Allí, lo de siempre: Aquarius, agua, naranja, plátano y un lugareño con una cogorza de preocupar que nos entretiene un rato. Poco. Salimos, unidos a dos parejas, que pronto queda en una: Cigarritos y su, creíamos, acompañante que pronto tomó las de Villadiego. El camino sigue siendo pista de no excesiva dureza, pero poco a poco la cosa se va complicando, conforme nos recibe el día (momento Cigarritos imborrable). Fernando, el mejor de los tres aparentemente, no siente los dedos que ha conseguido salvar con esparadrapo. Juancho, con las rodillas un poco machacadas da pena cuesta abajo y Luis siente ya las primeras ampollas en el pie derecho (dos). Como podemos, se alcanza Lituénigo, a las 7:10am. Avituallamiento reglamentario donde ya hemos tirado de Don Rafael para recordar dónde se pueden meter el Aquarius. Solo quedan 3,6 km para el final: Litago. Pero fue un arrastrase continuo por una pista que subía y bajaba de forma infernal, o al menos nos lo parecía. Nos sobraron estos diez kilómetros. En los 50 se acabó lo divertido. Pero, aun sin la frase mágica, había que llegar. Y se hizo. Eran las 8.08 am de la mañana cuando cruzamos la meta en Litago. Objetivo cumplido. Recogemos mochilas (salvo una, perdida por la organización), almorzamos (nada especial) esperamos al abuelo-escoba y en el autobús de la organización regresamos a Calcena.

Recuperamos allí aliento (y la mochila perdida) y algo del chicken-out a base de cervecita. Nos unimos a Miguel, el otro representante de Morata en la marcha, que tuvo muy mala suerte, pero un valor impresionante. Tras descansar, emprendimos el regreso al pueblo para llegar al albergue, punto de partida, sobre las 1 pm. Y así, los cenefos hicimos dos veces la calcenada en una noche. Se consiguió, y estamos muy satisfechos y llenos de los muchos recuerdos y anécdotas que deja una noche intensa en el monte. También es bueno echar en la mochila nuevas lecciones: saber dosificarte, conocer tus límites en cada momento, incluso aprender a sufrir para alcanzar objetivos. Se aprende, y mucho. Pero nuestras metas cotidianas tienen ser más simples: algo de charrada, bastante de ejercicio (no hay que perder de vista que también es un deporte), un mucho de paisaje y un almuerzo o vermú en su defecto o incluso de forma aditiva. Eso sí, comprobamos la verdad de nuestro lema usurpado: si quieres llegar lejos, camina en compañía. Qué no nos falte nunca. Y esto va también por nuestras chicas, que nos tienen que aguantar.

Calificación: Inflón-inflón por unanimidad.

PD. Rodeado el Moncayo, solo nos falta coronarlo. En breve y sin excesos.
www.cenefos.es
EXTRAS
Ruta gps wikiloc
Página oficial Calcenada

sábado, 13 de junio de 2009

Marcha nocturna en Zaragoza

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mas fotos...
Adios al trote cochinero. Comenzamos la era de la ernestada, Deus lo vol. Bajo un calor sofocante acudimos, a eso de las 22 h, los cenefos al pabellón de Juslibol, citados por Os Andarines para irnos de marcha.

Una mistela con conguitos para entretener la espera y relajar los competidores que rondaban. En esas, llegó Ernesto. Sorpresa agradable para compartir la marcha, pero Ernesto lleva otra velocidad.
La salida a las 23 h fue fulgurante. A ritmo subimos hasta las antenas de Juslibol, sudando la gota gorda porque a esas horas todavía el calor era agobiante. Una larga hilera de luciernagas a lo largo del monte. Una Santa Compaña aragonesa para una calurosa noche de ¡primavera!. El descenso a bloque hasta el Centro de Interpretación de la Naturaleza de los Galachos y de allí cogemos el camino que nos va a llevar al puente de la autovía. Antes, justo a medianoche, un gazpacho reparador a toda prisa, repasar neumáticos (hay que cambiar) y de nuevo a toda máquina a la orillica del Ebro. En el puente (01h) volvemos a parar, esta vez para tomar un montadito y UNA botella de agua. El paso luego se aligera y ya se hace más llevadero camino del puente del Tercer Milenio, al que llegamos a la o1.5o min. Es mucha la gente que vuelve de otro tipo de marcha y que nos mira asombrados. En el Parque del Agua, los cenefos, parece ser que acortamos, no estamos nada seguros ninguno de los que subscribimos. Eso sí, es curioso pasear de noche por este parque plagado de charcas y con un intenso y ensordecedor croar. Por el ruido debe haber ranas como rinocerontes.
Finalmente llegamos a Juslibol a las 02h 38 min, bueno Ernesto y Juancho un poco antes. Han sido unas 3 horas y 28 min de andada real para los 22 km. Ernestada. Huevos fritos, longaniza y jamón que sientan estupendamente y para casa, que mañana es día de escuela para todos, menos para Yuri. Dios lo quiere.
Calificaciones:
Calcetinada, excepto Fernando que está con el paseo.
Agradecimientos:
A Ernesto, por compartir una noche con nosotros.

Hasta la próxima, si Dios quiere.
Nota: Juslibol viene del grito de guerra cristiano ¡Deus lo vol!, Dios lo quiere.

domingo, 24 de mayo de 2009

VICORADA 2009

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Al final fue. Y el tiempo aguantó lo justo para disfrutar de un hermoso paraje, de ese monte que siempre rompe el horizonte cuando nos desplazamos a Morata, y de unos árboles que no sabemos quién conoció como palo de zurriaga, pero tuvo que ser hace mucho... o no.

Hubo que madrugar y fiarse de Juancho y Rafa que se empecinaron en encontrar el camino correcto antes de llegar a Belmonte de Gracián... 2 minutos después de las 7.30. Ningún problema con la inscripción (algo más con el desayuno, o ayuno según se mire). Y a las 8.15 p'arriba. Salimos a 652 m camino de Viver de Vicort por pista buena para la andada. Aun así es un poco exigente por lo que pronto se dispersa el grupo y cada uno a su ritmo. Sobre las 9.45 coronamos el alto de las Conchas(1050 m) y enseguida llegamos a Viver donde reponemos (ya tuvimos antes un avituallamiento) adecuadamente. No tuvimos tiempo de saludar a nuestra amiga, pero confiamos que no nos lo tenga en cuenta. A las 10.08 salimos para el Pico del Rayo. Es la parte dura de la andada. Tomamos una senda que hay a la entrada del pueblo encima de la pista que lleva al Frasno. El paraje es precioso y el tiempo acompaña salvo un cresteo con viento que se lleva bien. Poco a poco la senda deja de ser senda y el camino se va haciendo. Los primeros síntomas del SNB van apareciendo en Rafa. Cuando vemos el Pico del Rayo, la cosa ya está complicada pero con paciencia vamos llegando arriba. El momento crítico llega a unos metros de la cima: Rafa está en la fase aguda del SNB y rechaza un empujón... grave pero llega (11.45 h, 1427 m). Allí un bocadillo (montadito) algo de fruta, mucho líquido, alguna fotografía y p'abajo. Es la parte fácil, narrador aparte, al que los cenefos no perdonan sus paradas ocasionales a reparar neumáticos. Monte a través (donde comprendemos que hay ciclistas valientes de dos tipos: los que están mal de la olla y los que lo estarán en breve) y finalmente pista que nos va acercando a Sediles. Tanto que cuando en el cruce de los cobardes nos indican el camino que se aleja del pueblo y nos lleva a un precioso valle, hay cenefos que flaquean pero callan... al principio. Bonitas carrascas milenarias de quinientos años o menos, nos explica un señor que las vio como palos de zurriaga (estamos sondeando el mensaje, si lo hubiere) y preciosos olivos (que Fernando no quiere inmortalizar) que no son disfrutados mucho por Yuri y Rafa (presa de nuevo del SNB). Tras el momento cenefo discutidor habitual y el tirón de orgullo llegamos a Sediles a las 14h 16 minutos con 5 horas 15 minutos de andada real (24 km).
Regalitos, cervezas varias y garbanzos con congrio regado con vino de la tierra y, sobre todo, vino cenefo. Un precioso día en un enclave que no hay que perderse.
Calificaciones:
Yuri: inflón-inflón (¿se ha despertado ya?)
Juancho: calcetinada
Luis: calcetinada
Fernando: calcetinada
Rafa: este es el menos evidente. Dijo que paseo (con la falta de oxígeno propia del SNB), luego parece que calcetinada-inflón o quizás inflón... vamos que lo único que sabemos claro es que le sobraron 20 minutos... y le faltó un empujón.
Agradecimientos:
A la organización. Y sobre todo a nuestras chicas (grandes y pequeñas) por su comprensión con nuestra afición.

Previsiones: aprovechamos para lanzar sugerencias. ¿que tal el 12 de junio la marcha nocturna a Zaragoza que organizan Os Andarines?.

domingo, 5 de abril de 2009

IV marcha senderista Valdejalón: Around the Reservoir

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Al final hemos salido desde Zaragoza sobre las 6.15. Tras una excursión por las inmediaciones Expo, salpicada de semáforos conseguimos llegar a la autovía. Un poco de discusión sobre el presi y su inglés y llegamos a La Almunia a 6.50. Entrega de dorsales (131, 132, 133 y 144), un bonito polo y una toalla (se han portado), saludos a conocidos y a las 7.14 nos hemos puesto en marcha hacia Ricla, vía Villa María Luisa (no está mal la chabola).

Ritmo rápido y procesionario que para estas fechas es lo que toca (y si no pásense por Mularroya). Antes de Ricla se unen algunas espontáneas y una pareja que no parece tener méritos suficientes para unirse a los cenefos. A las 7.55 llegamos finalmente a Ricla y hemos cogido el camino hacia los desfiladeros del Jalón: un bonito paseo con nuestro río (por ahora) de compañero que hemos iniciado sobre las 8.10 después de un pequeño refrigerio (fruta y agua). Al llegar al camino de las conchas hemos girado para subir la parte más dura (sobre el mapa), no sin antes parar para repasar neumáticos a Yuri: duda pero sigue con duros. La subidita al Alto de la Perdiz a ritmo con Juancho destacado: un puntazo, zona de cuevas, otro puntazo y subida a las antenas donde almorzamos (llegamos a 9.12). Primera controversia: dosis adecuada de vino (Gabarda maceración carbónica), optimización del peso…. Tras alcanzar un acuerdo, a las 9.28 salimos hacia Jabacín. Segunda parada y Yuri decide cambiar a blandos. Poco después Mularroya, que nos inspira jota varias (una, pero varias veces… no se qué de un pantano). Tiramos para arriba en esta hermosa zona de pinos: un lujo. Rafa y yo recordamos tiempos pretéritos corriendo por la zona, algo que ya no podremos volver a disfrutar. Sobre las 10.50 otro refrigerio, para luego afrontar los puntalicos que no pueden faltar en las marchas cenefas, en este caso hacia Fontellas. En el segundo de ellos, pájara del narrador y del niño de Brasil (Yuri sigue sin hablar). Mal que bien sobre las 12.15 hacemos cima, ¡perdón!, puntalico y ya todo para abajo a Fontellas donde volvemos a parar. Bonita zona, aunque las fuerzas ya van justicas (algunos) para disfrutar. Cuando llegamos a la Planilla, La Almunia, se nos va alejando poco a poco. Momento estelar de Yuri como fotógrafo (los cenefos quieren expresar sus condolencias a la propietaria de la cámara y a la cámara en particular). Y a las 13.32 tocamos chufa. En total 5 horas 54 minutos andando y un total de 30.5 km. Cerveza, comida y discusión con Rafa, para terminar en el Albergue de Morata tomando café.

Calificaciones:
Yuri: inflón
Luis: calcetinada-inflón (baja forma)
Juancho y Rafa: calcetinada
Carlos: ausente

Agradecimientos: a la sección Z (Zapatitos y Zuecos) por aliviar la calcetinada e iluminar la charla, y por supuesto a la organización.

Hasta la próxima (parece que Juancho no se anima con el Maestro Zapatero), a ver si estamos todos y con más vino (hasta reventar).