domingo, 17 de octubre de 2021

Pico La Atalaya de Morés


FICHA TECNICA
 Fecha:   16/10/1021
 Distancia:  15 km  
 Desnivel positivo:  800 m  
 Dificultad:   Algo de pechada, pero agradable  
 Tiempo Invertido:   poco menos de 5h con almuerzo  
Estrenó Morés ruta senderista, PR Z-98, hace poco, inmortalizada en Chino Chano, y nos apetecía recorrerla... de nuevo porque ya había hecho una incursión Luis I. Con ese fin, los luises, Javi y José Antonio nos citamos a las 7.45h para ir al pueblo vecino. La ruta parte desde el mismo pueblo (puede aparcarse junto a la ermita de San Félix y campo de fútbol) y tiene una primera parte por pista, fácil de seguir y poco empinada. Está en todo momento bien marcada y no tiene mayor dificultad. La parte divertida de la andada llega cuando se alcanza el cementerio de Sestrica, desde donde ya se empieza a ascender y sobre todo un poco más adelante, al final de la pista en la fuente del Garullo. Allí conviene pararse, si es ya otoño bien entrado, contemplar los colores de las zumaqueras y leer el cartel de lo que fueron los antecedentes de una ya próspera industria de la zona en su momento. A partir de esa zona comienza una senda que nos ntroduce en un preciosa zona de carrascas salpicada de castaños, que ya en esta época adornan de castañas el camino. Encontramos allí marcada una carrasca que merece la pena grabar en la retina o en foto, si es el caso, pero siempre con el máximo y debido respeto al árbol y su entorno. Es una senda para disfrutar que poco a poco va empinándose, encontrando zonas de pechada respetable, pero que con calma se pueden afrontar, pese al desnivel. Y no pasa nada por descansar de vez en cuando y echar un vistazo al valle entre Sestrica, Morés y Sabiñán y el fondo de sierras que lo adornan, entre las que también vemos la de Valdoña que protege nuestro pueblo. 
Se llega al final de la ascensión a un collado, donde el pico La Atalaya queda a la derecha. Desde allí, ya se ven postes que marcan la continuación del camino rodeando el pico. Se llega así una pista que nos va acercando a los "molinos" que tenemos en el horizonte, dirección Viver de la Sierra. Se llega así a una pista que continuamos hasta un cruce que ya marca la ascensión definitiva, por pista, hasta la cima marcada con un curioso punto geodésico. Allí, recuperamos de nuevo el almuerzo reglamentario, sin bota eso sí. 
El descenso ya se hizo atajando para volver al collado y desde allí por la misma senda de subida, hasta llegar a la fuente y de nuevo coger la pista para descender hasta un cruce en el que en lugar de seguir recto por la misma pista que hemos ascendido, nos desviamos a la derecha y bajamos hasta el pueblo sin desviarnos (llega un momento en el que se ve el pueblo y basta seguir sin desviarse para ir lo más recto posible a su encuentro). Y así, completamos una bonita ruta, con una parte inicial más normalita, pero que sorprende muy agradablemente al final. Totalmente recomendable, particularmente en esta época del año. 
Un abrazo a Miguel Ángel. Ánimo, compañero.




Fotos de la salida

martes, 28 de septiembre de 2021

MORATA 2021



FICHA TECNICA
 Fecha:   26/08/2021 
 Distancia:   39,6 km  
 Desnivel positivo:  1780 m  
 Dificultad:   Pechugazo 
 Tiempo Invertido:   Unas 13h con paradas 

 

Podría titularse de muchas maneras esta crónica: luchando contra el cáncer, ruta con amo o simplemente Moratada 2021. Es lo de menos, porque de lo que se trataba esta vez era solo de andar, de sentir en cada paso el polvo, las piedras, la hierba… todo aquello que nos conecta a lo que somos: parte de ese polvo, de esas piedras, de ese paisaje. Y confirmar que solo somos eso: camino… y quizás huella.

La cita fue a las 6 a.m. en la Plaza de la Constitución o de España, según letreros, y allí nos congregamos los Luises y Ernesto para un reto que tenía en mente Luis I: unir el máximo de las rutas senderistas que ha parido, para andar por el perímetro del pueblo. Para abrir boca se subió hacia la sierra todavía de noche, acompañados de una luna luminosa y algo de brisa. El ritmo, bueno hasta la Hoya de Sanz, se quebró un poco al pasar de la pista a una senda menos segura pese a los frontales, y ya marcada por el viento que a partir de ese punto empezó a soplar con fuerza. La subida a la sierra era el primer obstáculo del día, pero con paciencia se llegó arriba, a la zona de las carrascas, sin demasiadas novedades salvo la de un sol que comenzó a asomar en el horizonte. Cresteando, con esas primeras luces alcanzamos el pico Tordello para tocar la cruz, echar algunas fotos a la mochila y el espectáculo del amanecer a la retina.  De allí descendimos la sierra camino de la Atalaya con un paso más animado y disfrutando de algunas de esas conversaciones que arreglan el mundo. Para celebrarlo, en la Atalaya echamos el primer tentempié breve de la mañana: lo justo para afrontar la nueva subida al Monte Blanco que divide los términos de Morata y El Frasno. De nuevo en esa cresta expuestos al viento la mañana seguía fresca pero enseguida se llegó a la zona protegida por las carrascas. Siempre siguiendo la ruta 3 descendimos para ir a la zona alta de Los Cerrillos. Hay que remarcar que en la última parte de la subida habría que reforzar la placa de un poste antes de que el viento la termine rompiendo, pero hasta entonces el marcaje de la ruta es bueno (siempre hay que ir reponiendo mojones conforme se pasa, pero eso es simple solidaridad andarina).

Siguiendo la pista alta de Los Cerrillos llegamos a la zona de enebros justo frente a la paridera de Valdargar. Era ese punto el que teníamos marcado para llamar a quien debía procurar la reposición de fuerzas: Roberto. Con la llamada y el ánimo del almuerzo ya cercano, la bajada hasta el río Grio se nos hizo más llevadera: todo ello por la pista que conecta la ruta 3 con la 8. Ahora un muñón es lo único que exhibe el poste estúpidamente vandalizado que marca la vuelta a Morata y la conexión de las rutas 3 y 8. Es lo que hay: no todo en el monte es orégano por desgracia. Cruzada la carretera, enseguida llegamos al río y al ansiado "almuerzo-comida" a eso de las 11h y con 17 km ya en las piernas: ensalada de tomate con ventresca y algo de embutido y queso. Y agua, que uno de los peajes que Luis I paga es renunciar a esa bota, que si hablara… Aun con lo suave del almuerzo, volver a andar se hizo algo más duro. Por el estómago más lleno, por el calor que se nos vino encima y sobre todo por tener que ver más muñones, más vandalismo inútil en la ruta 8. Como no es bueno escupir al cielo optamos por apretar los dientes y acelerar algo la marcha que además los mosquitos en esa zona eran clara mayoría.

La subida hasta la boca de la mina se hizo algo dura, pero lo peor del día, como se preveía, estaba en alcanzar la pista del enebro que conecta con Alpartir. Es una senda espectacular que nace en la misma mina pero cuyo desnivel nos exigió toda la prudencia. Paso a paso llegamos a ese enebro que ha sido testigo de tantos almuerzos camino de Cosuenda. ¡Cuántos recuerdos en una simple curva! De allí, tomamos la pista camino de Alpartir hasta bajar a la senda Hontanal para ir progresivamente cruzando montes hasta alcanzar un punto desde donde se divisa el antiguo convento de San Cristobal. Desde esa cresta un descenso pronunciado y vuelta a subir a al mirador Nonchu para coger la senda que lleva hacia Valluengo. Esta zona es un continuo subir y bajar pistas, ya con Valluengo y La Sardilla a la vista, y un poco más adelante la avanzadilla de lo que será, poderes mediante, la parada y fonda del trasvase del Jalón. Con la Ronda de Boltaña y su mermelada de moras en la cabeza, robamos una foto en la peña Robapozales y de allí a la antigua carretera donde Roberto nos esperaba con fruta fresca. En esta zona, un problema técnico impidió que Luis II siguiera. Pero el que importaba y Ernesto siguieron, subiendo primero por la senda Moncho para ir progresivamente ascendiendo hasta alcanzar el puente de la autovía y descender luego hacia el pueblo por Baldío. En el pozo del agua esperaba Luis II para unirse a la parte final de la Moratada y disfrutar todos juntos de esa curva en el paso de los vizcaínos que nos ofrece como regalo, el pueblo y su sierra, esa misma que subimos hacía ya más de 12 horas. Y ya, recién pasadas las siete de la tarde, se puso el punto y aparte a esta pequeña aventura. Por supuesto en la plaza, con foto y reposición de sales. Como el día obligaba, aquarius y cerveza sin alcohol.

Y así, con la fuerza y la energía de una idea se llegó al final. Que las piernas temblaran a veces, que hubiera que dominar las cuestas con algo más de sosiego, no importaba. Ni tan siquiera llegar era lo importante por más emocionante que fuera, porque solo había una cosa que demostrar y ya se sabía de antemano. La huella… tu huella. El polvo, las piedras y el paisaje lo saben bien.

Y como ha quedado dicho en Wikiloc, en esta crónica cenefa no nos olvidamos del Servicio de Oncología del Miguel Servet y las maravillosas personas que allí trabajan. Ni de todas aquellas que han estado animando.

Queda mucho camino, así que… ¡hasta la próxima!






Fotos de la salida

lunes, 23 de agosto de 2021

9ª Marcha Senderista Verano 2021, Vuelta por Purroy


FICHA TECNICA
 Fecha:   21/08/2021  
 Distancia:   18,31 km  
 Desnivel positivo:   304 m  
 Dificultad:   Fácil 
 Tiempo Invertido:   3h43m 
Vuelta por Purroy, Baldoñas, Chaparrilla, Trasmont, Cementerio Morisco y Pontello de Villanueva. Saliendo de la Plaza de Morata con dirección a la Dehesilla al llegar el Palomar hemos tomado el camino del Cojo.

La subida a buen paso por el barranco Bellota enseguida calienta la piernas, tras pasar el Corral de Piedra reagrupamos en las Majadas y descendemos hacia la Valdoña de Villanueva y el Barranco Loren.
En el mojón de Villanueva y Purroy tomamos un camino a mano izquierda y tras 500 metros por una senda entre zumaques y azarollos tomamos el camino del AVE que sube a la Chaparilla, al llegar a la cima las vistas son estupendas, la Vega de Purroy, la Talaca, el Campillo, Huerta de Juan Yus, la Huerta del Barón, la Canal de la Central, el Aballano, la Calderilla, las Solanas. Destaca la roja Peña Escrita que da nombre a Purroy el Puig Roig,el Pueyo Rojo.


Primera charleta sobre el triste sino de Juan Martinez de Luna y Lanuza ejecutado junto a su primo Juan de La nuza tras defender los Fueros de Aragón ante los abusos de Felipe I lo que conllevo también la demolición del Castillo de Purroy.


Ya nos resultan familiares de andadas anteriores, La Torre de las Encantadas, la Cocha, Los Almenos, el Pico Mores, San Cristobal, Cabrera en las sierras de Mores, la Virgen y la Camamila y al fondo la Sierra de Tablado y el padre Moncayo, montaña totémica de sorianos, riojanos y aragoneses. Después de bajar al Trasmont y su desembocadura hemos cruzado el Jalón por donde estuvo el Palacio del Barón de Purroy derruido en el incendio de 2009. Sobrepasada la centenaria Central de Saltos del Jalón y el azud de la acequia Molinar de Chodes y Arandiga a la altura del Barranco Hondo hemos tomado la carretera. El paisaje de las Bragas de Villanueva, las Minas del Cerro Guerra el viaducto del AVE, el Castilluelo y las ruinas de Villanueva. El magnifico azud de la acequia Molinar de Morata construido en 1936 sorprende por su belleza y perfecto diseño para soportar los embates de las royas avenidas de Jalón. Tras descender al antiguo camino de Villanueva, charleta histórica de las Guerras sociales de Urreas y Lunas y el cementerio morisco “macaver”. Después hemos cruzado por el Pontello de Villanueva raro ejemplo, muy transformado de puente medieval en la zona. Tras dejar atrás la Fábrica de Papel y la Noria hemos tomado el camino de la Vega de Morata para retornar al pueblo.


Por: Manuel Mercado Grima



Fotos de la salida

lunes, 16 de agosto de 2021

Cueva del Sordo, cueva de las Grajas y Jabacín


FICHA TECNICA
 Fecha:   14/08/2021  
 Distancia:  11.95 km  
 Desnivel positivo:   377 m  
 Dificultad:   Fácil 
 Tiempo Invertido:   3h30m 
Ruta circular partiendo de la plaza de la localidad visitando la cueva del Sordo y la de las Grajas.

Vuelta por el sendero que discurre paralelo a la margen izquierda del Jalón.







Fotos de la salida