A las 8.20 llegamos a San Gregorio y continuamos todo recto para llegar a San Juan de Mozarrifar, donde hubo que buscar una panadería para apañar el almuerzo comunitario planteado para esta salida. Si se busca la salida a la derecha que va hacia el campo de fútbol, hay un Spar que a esas horas sirve un maravilloso pan tierno. Se retoma el camino hacia la pasarela sobre el río Gallego. Cruzado este hay que ir hacia la izquierda y tomar la senda Juancho, paralela al río y complicada por la rosada, las zarzas, las piedras, árboles caídos y el frío. Son varias las veces que estamos a punto de dejarlo, pero el guía no ceja hasta llevarnos al azud donde comienza la Urdana, donde llegamos sobre las 10h. Aquí apañamos un almuerzo sensacional regado con vino cenefo y no cenefo. Como siempre arreglamos el mundo (aunque el arreglo lo dejamos en las Vegas). Acabado sobre las 10.50h, tenemos que tomar el camino hacia La Cartuja. Surge aquí una dificultad no prevista: fuimos asaltados por un perro jubilado y un microcan que provocó algún pequeño caos en las huestes cenefas. Tras una primera retirada (o desbandada, según las interpretaciones) para planificar las acciones a tomar, optamos por la única posible: proveernos de armas disuasorias y seguir. Un poco avergonzados al ver el percal contrario, que no estaba para mucho trote, continuamos hasta La Cartuja, donde descubrimos lo vedado del camino.
En La Cartuja tomamos la carretera para seguir hasta Montañana. Es lo peor del camino, todo asfalto y bajo un calor que ya empieza a apretar en una mañana más propia de primavera que de invierno; y eso a pesar del hielo que vimos en algunas zonas a primera hora de la mañana. Tramos que solo se arregló por el cachondeo que provocó el efecto de la crisis en el mobiliario urbano. Y si no, véase las fotos de esta andada y como son las nuevas marquesinas para esperar el autobúsde la línea 28. A las 11.50h llegamos a Montañana, y a la altura de la fábrica (no tiene perdida) giramos a la derecha para ir hacia el río. Llegados al Gallego ya lo vamos a seguir fielmente hasta que ameriza en el Ebro. Somos testigos de una fantástica mañana de domingo salpicada de familias enteras haciendo deporte. Alcanzado el Ebro, vamos hacia el bar La Barca, perfecta recomendación de Raúl en la que enjugamos sudores con jarritas frescas, morro frito y algo de calamar para ir tirando (todo isotónico). No hay mucho tiempo, así que terminamos discusiones sobre mallas, sillas y las próximas salidas. Que serán en breve.
Vamos a retomar la vieja costumbre de catalogar las salidas, para la que animamos al comentario. Recordad el ranking cenefo: paseo, calcetinada o inflón (con sus variantes y precisiones). Vaya una primera propuesta: calcetinada (dícese de la andada que se hace larga, ya sea por el kilometraje, lo insulso del terreno o lo árido del paisaje).
Datos técnicos: Salida #50 | Distancia 28,26km | Desnivel acumulado 318m | Tiempo efectivo 5h08' | vel efectiva 5,5km/h | Tiempo total 6h40'

