domingo, 25 de marzo de 2018

COSUENDA IN MY MIND


FICHA TECNICA
 Fecha:  24/03/2018  
 Distancia:   29 km  
 Desnivel positivo:   1150 m  
 Dificultad:  Calcetinada  
 Tiempo Invertido:   7 h, almuerzo incluido


Todos los años, cuando ya el invierno apura sus últimos regates, acostumbramos a unir Morata y Cosuenda en una andada con final feliz. Este año apuramos algo más que de acostumbre y ya nos metimos en una primavera de nombre, que no de oficio, recién inaugurada. A las 7 de la mañana nos citamos siete magníficos en la plaza del pueblo. El paso del tiempo se deja notar. Ya no tenemos Pelos que nos llenen de pan nuestras mochilas o nos hagan, o intenten, fotos de partida. Juanito tomó el relevo  y esperemos que para todos sea para muchos años, mientras las fuerzas aguanten. Este año eran todos boinas negras (los de la foto) y un infiltrado con quera. Salimos a las 7.15
Pese al pronóstico, no llovía, ni lo hizo en toda la jornada. Aunque el viento nos hizo compañía hasta Cosuenda y a fe que se dejó notar. La marcha viva desde el principio. Aún no habíamos salido casi de Morata y ya habíamos repasado el tema catalán (con humor, que es la única forma de afrontarlo) y encontrado el trabajo fin de máster de la presidenta. Nos metimos luego en la búsqueda del camino a esa Mularroya destrozada que malheredarán nuestros hijos. Pasado el cruce de la antigua carretera, cogemos el primer camino a mano derecha para acompañar a un Grío irreconocible. Ya cruzado el puente que nos lleva a la otra orilla es cuestión de seguir recto por un camino que nos lleva hasta Alpartir.  Es en el cruce con el camino que conecta con el antiguo convento de San Cristobal cuando comienzan las primeras rampas del día. Curiosamente seguimos juntos, con un ritmo vivo. O casi juntos que siempre Miguel, sea con uno, sea con otro, se destaca del grupo. La subida por las antiguas minas, como siempre espectacular. Es uno de los mejores momentos del día, con la sensación de que, salvo animales, nadie ha vuelto a pisar desde el año pasado aquellas sendas imaginadas (excepción de Luis I que vino el día anterior a inspeccionar el terreno).
En el almuerzo, lo damos todo. Este año, mucho nivel en el vino, buen pescado, buen queso y buen jamón. Y la tortilla de costumbre made in Paco. Todo rico, rico. Quizás demasiado. Siempre nos conjuramos para que el próximo año el almuerzo sea algo más ligero, pero sabe tan bueno... Y luego esta Luis I que nos convence de lo evidente. Así que los 58 minutos de almuerzo los dimos por bien empleados
No serían las 11h cuando partimos de nuevo hacia el valle de Tiernas. Entramos ya en pleno territorio Algairén. Zona preciosa, y este año con todos de nuevo unidos y con un ritmo muy vivo. Tanto que la llegada a la fuente de la Jordana se hace casi en grupo y sin demasiada espera. Allí ya alguno (el de la quera) prevé lo inevitable ante lo que se avecina. Y es que el collado del tío Francisco a esas alturas del camino no perdona. Así que con calma y la ayuda de buenos samaritanos se llegó arriba. Desde allí el descenso ya era continuo hasta Cosuenda, quizás la parte menos agradable de la jornada, sobre todo desde que se alcanza el Raso de la Cruz. Pese a lo interminable debe decirse que a las 13.25 h llegaron los dos primeros (corriendo, eso sí) y a las 14.03 los últimos.
Del resto, pues que decir. Buena comida (véase abajo detalle de los aperitivos), mejor compañía y alguna que otra canción. Pensamos grabarla entera para que alguno empiece a recobrar la memoria, pero decidimos que mejor vuelve al año que viene y lo sometemos a terapia de choque.
Y con esto queda inaugurada la temporada: feliz año compañeros.
Detalle del aperitivo (mientras se gesta)





Fotos de la salida

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